1 feb. 2011

miguel serrano larraz

Ahora que se ha detenido todo para tomar aliento,

ahora que la realidad ha vuelto a iniciarse, centrifugada.

Ahora que la parrilla es triste y has visto todos los programas.

Ahora que no puedes entender algo si lo lees,

pero lo comprendes perfectamente si lo escribes.

Ahora que el cuerpo te mira de reojo y os resulta difícil,

casi imposible, contener la risa.

Ahora que la tarde ha cobrado otro sentido, y la noche un sentido

distinto por completo, mientras la mañana

se mantiene todavía en la nómina de lo sospechoso.

Ahora que de casi todo han pasado ya veinte minutos.